El sueño REM (del inglés rapid eye movement, movimientos oculares rápidos) es la fase en la que se producen los sueños más vívidos y los músculos quedan temporalmente paralizados; ocupa en torno a una cuarta parte del sueño de un adulto y se alarga hacia la segunda mitad de la noche. Su proporción baja con la edad, y una app que estima las fases por sonido da una aproximación, no una medida clínica.
Cuando se habla de dormir bien, la fase de la que más se oye hablar junto al sueño profundo es el sueño REM. Casi todas las pulseras y apps la muestran como una barra de color, casi siempre con una cifra y con un juicio implícito de que más es mejor. La realidad es menos simple. Aquí se explica qué significa el nombre, cuándo llega y cuánto ocupa, qué se ha medido sobre su relación con la memoria y con la salud, y qué conviene saber antes de fiarse de la barra de tu aplicación.
Qué es el sueño REM y qué significa el nombre
La respuesta corta a qué es el sueño REM: una de las dos grandes familias del sueño, junto con el sueño no REM (con sus fases N1, N2 y N3). «REM» son las siglas inglesas de rapid eye movement, movimientos oculares rápidos. Quien se pregunta qué significa sueño REM encuentra ahí la explicación literal: durante esta fase los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados, y el cerebro está muy activo, de ahí que sea la fase de los sueños más vívidos. Según la descripción de la Sleep Foundation, el cuerpo experimenta en REM una atonía, una parálisis temporal de los músculos; por eso, quien sueña que corre no sale corriendo de la cama.
Esa atonía muscular no siempre funciona. En el trastorno de conducta del sueño REM, la persona actúa lo que sueña. Un estudio multicéntrico con 1.280 pacientes con esa forma idiopática (Postuma y colaboradores) siguió su evolución durante 4,6 años de media y encontró una tasa de conversión a un síndrome neurodegenerativo del 6,3 % por año, con un 73,5 % tras 12 años; es una enfermedad que se evalúa en una consulta de sueño y no algo que una app pueda diagnosticar. Entre los factores que predecían la conversión estaba la pérdida de atonía durante el REM. Si alguien te cuenta que das patadas o gritas «actuando» sueños, merece consulta.
Postuma RB, Iranzo A, Hu M, Högl B, Boeve BF, Manni R y cols.. Risk and predictors of dementia and parkinsonism in idiopathic REM sleep behaviour disorder: a multicentre study. Brain 2019. PMID 30789229
Cuándo llega el sueño REM y cuánto ocupa
La descripción habitual dice que no se entra en REM hasta pasados unos 90 minutos de sueño, que el primer periodo es breve (unos minutos) y que los siguientes se alargan, sobre todo en la segunda mitad de la noche, hasta durar alrededor de una hora. En esa misma descripción, el sueño profundo domina la primera mitad; a medida que avanza la noche las fases profundas se acortan y el REM gana tiempo. En un adulto, la Sleep Foundation sitúa el REM en torno al 25 % del sueño. La cifra es una orientación, no una meta.
Con la edad, el REM cambia. Ohayon y colaboradores reunieron 65 estudios con 3.577 sujetos de 5 a 102 años y concluyeron que, en adultos, el porcentaje de sueño REM disminuye con la edad, mientras aumentan la latencia de sueño y el tiempo despierto tras dormirse. Añaden una advertencia importante: el tamaño de esos efectos cambiaba mucho según el cuidado con que se habían seleccionado a los participantes (si se habían excluido enfermedades, apnea o alcohol). Es decir, parte de lo que se atribuye a «la edad» puede ser enfermedad no detectada.
Ohayon MM, Carskadon MA, Guilleminault C, Vitiello MV. Meta-analysis of quantitative sleep parameters from childhood to old age in healthy individuals: developing normative sleep values across the human lifespan. Sleep 2004. PMID 15586779
Para qué sirve: memoria, emociones y lo que aún no se sabe
La idea más repetida es que el REM «procesa» lo vivido. La revisión de Diekelmann y Born sobre la memoria y el sueño sostiene que el sueño de ondas lentas y el REM apoyan dos tipos de consolidación: durante el sueño de ondas lentas se reactivan y redistribuyen recuerdos dependientes del hipocampo hacia la corteza, y durante el REM, con más actividad en genes de plasticidad, podría favorecerse la consolidación sináptica posterior. Rasch y Born, en otra revisión, lo resumen así: el sueño profundo reactiva y transforma las representaciones, y el REM posterior podría estabilizarlas.
Sobre las emociones, Goldstein y Walker proponen un marco en el que el REM contribuye a una especie de homeostasis afectiva, que prepara al organismo para el funcionamiento emocional y social del día siguiente, y lo usan para explicar por qué casi todos los trastornos del ánimo y la ansiedad coinciden con alguna alteración del sueño. Es un marco teórico apoyado en evidencia creciente, no una prueba de que dormir más REM cure nada.
Diekelmann S, Born J. The memory function of sleep. Nat Rev Neurosci 2010. PMID 20046194
Rasch B, Born J. About sleep's role in memory. Physiol Rev 2013. PMID 23589831
Goldstein AN, Walker MP. The role of sleep in emotional brain function. Annu Rev Clin Psychol 2014. PMID 24499013
REM y salud: lo que dicen los estudios de mortalidad
El estudio que más titulares ha dado es el de Leary y colaboradores en JAMA Neurology. Usaron dos cohortes: MrOS, con 2.675 hombres (76,3 años de media) seguidos una mediana de 12,1 años, y la Wisconsin Sleep Cohort, con 1.386 personas (51,5 años de media) seguidas una mediana de 20,8 años. En MrOS, la mortalidad fue un 13 % mayor por cada reducción del 5 % de sueño REM (razón de riesgos ajustada 1,13; IC 95 % 1,08 a 1,19); quienes tenían menos del 15 % de REM mostraban más mortalidad que quienes tenían el 15 % o más. En la cohorte de Wisconsin el resultado se repitió con una razón de riesgos de 1,17 (IC 95 % 1,03 a 1,34).
Hay que leerlo con cuidado. Es un estudio observacional: asocia menos REM con más mortalidad, no demuestra que aumentar el REM prolongue la vida. Hay otras explicaciones posibles: la apnea, algunos medicamentos o enfermedades pueden reducir el REM y también influir en la supervivencia. Nada de esto autoriza a perseguir «más REM» como objetivo.
Leary EB, Watson KT, Ancoli-Israel S, Redline S, Yaffe K, Ravelo LA y cols.. Association of Rapid Eye Movement Sleep With Mortality in Middle-aged and Older Adults. JAMA Neurol 2020. PMID 32628261
El hallazgo de Leary no está solo. En la cohorte de Framingham, Pase y colaboradores midieron las fases del sueño con polisomnografía en casa en 321 personas mayores de 60 años (67 años de media) y las siguieron hasta 19 años. Hubo 32 casos de demencia. Tras ajustar por edad y sexo, un menor porcentaje de sueño REM y una latencia REM más larga se asociaron con más riesgo de demencia: cada punto porcentual menos de REM se asoció con un aumento de aproximadamente el 9 % del riesgo (hazard ratio de 0,91 por punto; IC 95 % 0,86 a 0,97), y el resultado se mantuvo tras ajustar por factores vasculares, síntomas depresivos y medicación. Las fases no REM no se asociaron con la demencia. Son 32 casos, un estudio observacional y una asociación: no demuestra que el REM proteja ni que aumentarlo cambie nada.
Pase MP, Himali JJ, Grima NA, Beiser AS, Satizabal CL, Aparicio HJ y cols. Sleep architecture and the risk of incident dementia in the community. Neurology 2017. PMID 28835407
Sueño REM y sueño profundo no son lo mismo
Se confunden porque ambos aparecen en la misma barra de la app, pero no son lo mismo: el sueño profundo es la fase N3 del sueño no REM, con ondas lentas, difícil de despertar y con mucha presencia en la primera mitad de la noche; el REM es otra categoría, con actividad cerebral que se parece a la de la vigilia y con los músculos paralizados. En la práctica, lo habitual es que ambos suban o bajen juntos con lo que cambia la noche (alcohol, apnea, horarios), pero no son intercambiables. En cuántas horas de sueño profundo está la otra mitad de la comparación.
El alcohol es un ejemplo de efecto distinto sobre cada una: en la revisión de Ebrahim y colaboradores sobre voluntarios sanos, el primer periodo REM se retrasa con todas las dosis, y el porcentaje total de REM baja con dosis moderadas y altas, mientras que el sueño de ondas lentas de la primera mitad suele aumentar. El detalle está en alcohol e insomnio.
Ebrahim IO, Shapiro CM, Williams AJ, Fenwick PB. Alcohol and sleep I: effects on normal sleep. Alcohol Clin Exp Res 2013. PMID 23347102
Una consecuencia práctica de las fases es el despertar. Según Tassi y Muzet, la inercia del sueño, esa torpeza de los primeros minutos tras despertar, es mayor si te despiertan en pleno sueño de ondas lentas y menor en N1 o N2, con el REM en un punto intermedio. Y en niños y adolescentes, el metaanálisis de Ohayon y colaboradores vio que los porcentajes de N2 y de REM cambian de forma significativa con la edad, así que lo que es normal a los 8 años no es lo que se espera a los 40.
Tassi P, Muzet A. Sleep inertia. Sleep Med Rev 2000. PMID 12531174
Qué sabemos y qué sigue discutiéndose sobre el REM
Para no quedarse con una lista de titulares, la tabla separa lo que los estudios citados sostienen razonablemente de lo que sigue abierto.
| Tema | Lo que respaldan los estudios citados | Lo que sigue abierto |
|---|---|---|
| Cuánto ocupa | En torno al 25 % del sueño de un adulto; baja con la edad (65 estudios, 3.577 personas) | Cuánto de esa bajada es edad y cuánto enfermedad sin detectar |
| Memoria | El sueño de ondas lentas reactiva recuerdos y el REM podría estabilizarlos | Qué parte del beneficio es del REM y qué parte de otras fases |
| Emociones | Un marco teórico lo vincula con la regulación afectiva | Si dormir más REM mejora el ánimo, algo que no se ha demostrado |
| Salud | Menos REM se asoció con más mortalidad en dos cohortes | Si hay causa o es un marcador de otras enfermedades |
| Medición en casa | Los dispositivos de consumo detectan bien el sueño | Las fases estimadas, REM incluida, son inconsistentes |
Qué puede estimar una app por sonido, y qué no
Medir el REM bien exige un electroencefalograma. Las pulseras y las apps hacen una estimación a partir de señales indirectas (movimiento, pulso, sonido), y la validación disponible es mixta. En el estudio de Chinoy y colaboradores, 34 adultos jóvenes sanos durmieron tres noches en un laboratorio con polisomnografía y, a la vez, con siete dispositivos de consumo (cuatro de pulsera y tres sin contacto con el cuerpo). Los dispositivos detectaban bien el sueño (sensibilidad de al menos 0,93), pero la especificidad era entre baja y media (0,18 a 0,54), la comparación de fases fue «mixta» y la valoración de fases, inconsistente, sobre todo en noches con sueño peor.
La lectura práctica: lo que dice la barra de REM de tu móvil es una estimación. Sirve para ver tendencias entre tus propias noches, no para decir que anoche tuviste «un 18 % de REM» ni para tomar decisiones médicas. Y si una semana la cifra baja, antes de preocuparte conviene mirar qué cambió en tus noches: el alcohol, por ejemplo, retrasa el primer periodo REM y reduce el REM total con dosis medias y altas, como describen Ebrahim y colaboradores, y un horario muy distinto del habitual también mueve las fases. Un número suelto de una noche dice poco; la comparación con tus propias noches dice algo más.
Chinoy ED, Cuellar JA, Huwa KE, Jameson JT, Watson CH, Bessman SC y cols.. Performance of seven consumer sleep-tracking devices compared with polysomnography. Sleep 2021. PMID 33378539
Qué muestra SleepTrace sobre el REM
SleepTrace estima las fases del sueño a partir del sonido de tu noche, incluida la fase REM, y las presenta como estimación, no como medida clínica. Solo recoge sonido: no ve movimiento, pulso ni ondas cerebrales, así que no distingue por sí sola el sueño REM del sueño ligero con la fiabilidad de una polisomnografía. Sí marca con su hora ronquidos, tos y habla, con clips reproducibles (el plan gratuito incluye el seguimiento y 3 clips al mes), y muestra un indicador de apnea como cribado, sin diagnóstico. Se instala en iPhone y Android; mientras graba, la aplicación debe seguir abierta y el móvil, en el cargador. No detecta la conducta del sueño REM ni los movimientos con los que se «actúan» los sueños.
Preguntas frecuentes
Es la fase del sueño con movimientos oculares rápidos (rapid eye movement), alta actividad cerebral, los sueños más vívidos y una parálisis temporal de los músculos. En un adulto ocupa, según la Sleep Foundation, en torno al 25 % del sueño.
REM son las siglas de rapid eye movement, movimientos oculares rápidos, que es lo que ocurre bajo los párpados en esa fase.
No suele llegar hasta pasados unos 90 minutos de sueño. El primer periodo es breve y los siguientes se alargan, sobre todo en la segunda mitad de la noche.
No. El sueño profundo es la fase N3 del sueño no REM, con ondas lentas, y predomina en la primera mitad de la noche. El REM es otra categoría, con actividad cerebral cercana a la de la vigilia y músculos paralizados.
En el estudio de Leary y colaboradores, menos REM se asoció con más mortalidad en dos cohortes (13 % más por cada 5 % menos de REM en 2.675 hombres). Es un resultado observacional: no demuestra que aumentar el REM alargue la vida.
Solo como estimación. En una comparación con polisomnografía en 34 adultos jóvenes sanos (Chinoy y colaboradores), los dispositivos de consumo detectaban bien el sueño, pero la valoración de las fases fue inconsistente.
Es una fase necesaria, ni buena ni mala: lo relevante es cuánto ocupa en tu noche respecto a lo habitual. Los estudios asocian un menor porcentaje de REM con más mortalidad (Leary) y más riesgo de demencia (Pase), pero son observacionales y no demuestran que aumentarlo cambie el pronóstico.
Es la estimación que hace el dispositivo de los momentos en los que estarías en fase REM, a partir de movimiento, pulso o sonido. En una comparación con polisomnografía, los dispositivos de consumo detectaban bien el sueño pero la valoración de las fases fue inconsistente, así que sirve para ver tendencias de tus noches, no para medir.
SleepTrace es una app de bienestar, no un producto sanitario. Este artículo es información general, no consejo médico. Si tus síntomas son frecuentes, intensos o te preocupan, habla con un médico.
El REM cambia con la edad, el alcohol y la hora a la que te acuestas, y eso solo se ve comparando noches. SleepTrace estima las fases a partir del sonido y las alinea de una noche a otra. No mide los ojos ni la actividad cerebral, así que son estimaciones y no un estudio de laboratorio.
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