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Calambres en las piernas por la noche: qué hacer y por qué

Un tirón en la pantorrilla que te saca de la cama a las tres de la mañana dura segundos o minutos y dura mucho más en la memoria. Esto es lo que se sabe de por qué ocurre y de lo que ha funcionado en los ensayos.

Por Jan Kohlhaas · 9 min de lectura · Actualizado el 04/11/2026 · Información general de bienestar, no un diagnóstico médico

La respuesta corta

Para cortar un calambre en el momento, lo que recogen las revisiones es estirar suavemente el músculo hasta que ceda. Para prevenirlos, un ensayo con 80 adultos de más de 55 años encontró que estirar gemelos e isquiotibiales cada noche antes de dormir, durante seis semanas, redujo 1,2 calambres por noche más que no hacer nada; otras revisiones consideran la evidencia de los estiramientos contradictoria.

Un calambre nocturno es una contracción dolorosa e involuntaria de un músculo, casi siempre la pantorrilla o el pie, que te despierta de golpe. No es raro ni suele ser grave, pero rompe la noche y deja un dolor sordo durante un rato. Este texto reúne lo que han medido los estudios: cuánta gente los sufre, cómo se distinguen de otros problemas de las piernas, qué se ha probado para cortarlos y para evitar que vuelvan, y cuándo son una señal para consultar. Es un resumen de la investigación y no sustituye a una valoración si te preocupan; aquí no se habla de suplementos ni de medicamentos.

Calambres en las piernas por la noche: qué son y cuánta gente los tiene

Se les llama también calambres nocturnos en las piernas, o simplemente calambres nocturnos, y describen siempre el mismo cuadro. Una revisión sistemática de Hallegraeff y colaboradores, con 8 ensayos aleatorizados y 10 estudios observacionales, identificó siete rasgos que los caracterizan: dolor intenso, duración de segundos hasta un máximo de 10 minutos, localización en la pantorrilla o el pie, aparición rara en el muslo o en la parte posterior del muslo, dolor persistente después, sueño interrumpido y malestar. Esos autores señalan que hasta el 33 % de la población de más de 50 años los sufre.

El mayor estudio de población es el de Grandner y Winkelman con datos de la encuesta nacional de salud de Estados Unidos (NHANES 2005 a 2008). Preguntaron cuántas veces en el último mes habían tenido calambres al intentar dormir: el 24 a 25 % declaró calambres leves y un 6 % moderados o graves, es decir, más de 5 veces al mes. Los calambres nocturnos aumentaron con la edad, el índice de masa corporal alto y la menor duración del sueño, y se asociaron a ronquido, dificultad para dormirse o mantener el sueño, hipertensión, insuficiencia cardiaca, artritis y síntomas de depresión. Por tratarse de un estudio transversal, no dice qué causa qué: los autores lo plantean como marcador y quizá contribuyente de mal sueño y de peor salud general.

Hallegraeff J, de Greef M, Krijnen W, van der Schans C. Criteria in diagnosing nocturnal leg cramps: a systematic review. BMC Fam Pract 2017. PMID 28241802

Grandner MA, Winkelman JW. Nocturnal leg cramps: Prevalence and associations with demographics, sleep disturbance symptoms, medical conditions, and cardiometabolic risk factors. PLoS One 2017. PMID 28586374

Qué hacer cuando te da un calambre

Lo primero es no luchar contra el músculo. La revisión de Miller y colaboradores sobre calambres asociados al ejercicio (no es el mismo contexto, pero es la mejor síntesis del tratamiento del calambre agudo) indica que el tratamiento consiste en el estiramiento estático suave, aplicado por uno mismo o por otra persona, hasta que desaparezca el síntoma. En la pantorrilla eso suele significar sentarte al borde de la cama con la pierna estirada y llevar la punta del pie hacia ti, o ponerte de pie y apoyar el talón en el suelo. Caminar unos pasos o aplicar calor suave son consejos habituales; no hay ensayos que los comparen, así que se presentan como práctica común y no como resultado medido.

Después del calambre queda el dolor residual, que forma parte de los rasgos descritos: no significa que siga la contracción. Si se repite varias veces en la misma noche o el músculo queda duro mucho rato, se aparta del cuadro típico (de segundos a 10 minutos) y merece comentarlo.

Miller KC, McDermott BP, Yeargin SW, Fiol A, Schwellnus MP. An Evidence-Based Review of the Pathophysiology, Treatment, and Prevention of Exercise-Associated Muscle Cramps. J Athl Train 2022. PMID 34185846

Por qué salen: lo que se sabe y lo que no

La explicación corta es que no está completamente aclarado. Rabbitt y colaboradores, en su revisión sobre calambres en mayores, resumen que son frecuentes y molestos, sobre todo en edades avanzadas, y que algunos fármacos de uso común pueden favorecerlos, por lo que, si empezaron tras un cambio de medicación, conviene comentarlo con quien la prescribe. La revisión de Miller añade, para el ejercicio, que los calambres parecen deberse a una combinación de factores propios y externos y no a una causa única, y que las medidas individualizadas funcionan mejor que el consejo genérico de «beber más». Esto importa porque es común atribuirlo todo a la hidratación, y la revisión de Miller no la respalda como explicación general de los calambres de ejercicio.

Lo que sí se ha descrito son asociaciones. Resumidas:

FactorQué dicen los estudiosCómo leerlo
Edad y salud generalEn NHANES, aumentan con la edad y con enfermedades como hipertensión, insuficiencia cardiaca, artritis o depresiónEstudio transversal: asociación, no causa
Circulación y nerviosEn un estudio retrospectivo con 50 veteranos tratados por calambres nocturnos frente a controles de edad similar, la enfermedad vascular periférica (34 % frente a 12 %, p = 0,09, sin llegar a ser significativa) y el déficit neurológico periférico (12 % frente a 0 %, p = 0,012) fueron más frecuentes en quienes tenían calambresEstudio pequeño y retrospectivo; los propios autores piden cautela
SueñoMás calambres con menos horas de sueño, dificultad para dormirse y sueño poco reparadorPuede ser consecuencia (el calambre despierta) y también marcador
Ejercicio por la tarde o la nocheEn calambres asociados al ejercicio, las revisiones apuntan a un conjunto de factores individuales y no a una causa únicaSe estudió en deportistas, no en calambres durante el sueño
Postura de la pierna en la camaSe ha propuesto que el pie estirado hacia abajo mantiene la pantorrilla acortada, pero es una hipótesisNo hay ensayo que lo haya comprobado

Si los calambres en las piernas por la noche en la cama te despiertan sin que hayas hecho esfuerzo especial, no hay un detonante único que buscar: lo razonable es observar patrones (cuándo, qué pierna, tras qué día) más que intentar una causa concreta. Un detalle relevante: en el estudio de Grandner, el factor que mejor explicaba los calambres moderados o graves fueron las sacudidas de las piernas durante el sueño, seguidos de la mala salud general y la artritis.

Rabbitt L, Mulkerrin EC, O'Keeffe ST. A review of nocturnal leg cramps in older people. Age Ageing 2016. PMID 27515677

Haskell SG, Fiebach NH. Clinical epidemiology of nocturnal leg cramps in male veterans. Am J Med Sci 1997. PMID 9099150

Calambre, piernas inquietas o espasmos al dormirse

No todo lo que mueve las piernas de noche es un calambre. Tipton y Wszołek recuerdan que el síndrome de piernas inquietas (afecta, según su revisión, al 7,0 % de la población en algunos países europeos, frente al 24,1 % de los calambres nocturnos) se caracteriza por una sensación incómoda y la necesidad de moverse que se alivia al moverse, mientras que el calambre es una contracción brusca y dolorosa, sobre todo en gemelo o pie. La diferencia práctica: en las piernas inquietas hay urgencia de mover, sin contracción dura; en el calambre, el músculo queda tenso y duele. Si lo que notas es una sacudida al quedarte dormido, eso son otros fenómenos que se explican en espasmo hípnico.

Tipton PW, Wszołek ZK. Restless legs syndrome and nocturnal leg cramps: a review and guide to diagnosis and treatment. Pol Arch Intern Med 2017. PMID 29120993

Cómo evitar que vuelvan: los estiramientos antes de dormir

El ensayo más citado es el de Hallegraeff y colaboradores: 80 adultos de más de 55 años con calambres nocturnos, que no estaban en tratamiento para los calambres, se repartieron al azar entre estirar los gemelos y los isquiotibiales cada noche justo antes de dormir durante seis semanas, o no hacer nada específico. A las seis semanas, la frecuencia había bajado 1,2 calambres por noche más en el grupo que estiraba (IC 95 %: 0,6 a 1,8) y la intensidad del dolor 1,3 cm más en una escala de 10 cm (0,9 a 1,7). Todos completaron el estudio. Un pequeño ensayo piloto posterior, en personas frágiles de más de 75 años, encontró una reducción significativa de frecuencia e intensidad tras seis semanas con tres ejercicios diarios, pero con solo 15 personas en el grupo que estiraba.

Pero el cuadro no es unánime: la revisión de Rabbitt y colaboradores señala que hay evidencia contradictoria sobre los estiramientos preventivos. Los ensayos son pequeños, no hay grupo con estiramiento «de mentira» y los participantes saben qué grupo les ha tocado. Con esas cautelas, estirar un par de minutos antes de acostarte es una medida de bajo riesgo con respaldo parcial; si te duele o tienes una lesión, no lo fuerces.

Hallegraeff JM, van der Schans CP, de Ruiter R, de Greef MH. Stretching before sleep reduces the frequency and severity of nocturnal leg cramps in older adults: a randomised trial. J Physiother 2012. PMID 22341378

Hallegraeff J, de Greef M. Pilot testing a stretching regimen for prevention of night time nocturnal leg cramps. Geriatr Nurs 2020. PMID 31405532

Un diario de calambres de dos semanas

Como no hay una causa única, un registro sencillo convierte la sospecha en datos. Durante dos semanas apunta, en cada calambre: la fecha y la hora, la pierna y el músculo, cuánto duró, si te despertó y si volvió a repetirse esa noche, qué hiciste antes (ejercicio, día de mucho estar de pie, un trayecto largo sentado) y si hubo algún cambio reciente, como un medicamento nuevo. Si empiezas a estirar antes de dormir, anota también eso: así verás si baja la frecuencia en las siguientes semanas, que es lo que midieron los ensayos (seis semanas, en el de Hallegraeff). Llevar ese diario a la consulta, junto con la lista de lo que tomas, ahorra tiempo y orienta mejor que describir los calambres de memoria.

Cuándo consultar

El calambre típico dura segundos o pocos minutos, afecta a gemelo o pie y cede al estirar. Merece consulta si hay hinchazón, enrojecimiento o calor en una sola pierna, si el dolor no cede, si hay debilidad o pérdida de sensibilidad, si los calambres son muy frecuentes (más de unos pocos a la semana) o han aparecido tras empezar un fármaco nuevo, o si vienen con piel pálida, fría o heridas que no cierran. En esos casos el médico puede buscar causas circulatorias, nerviosas o metabólicas, algo que un artículo no puede hacer. Si a esto se suman ronquidos fuertes o cansancio de día, mira también cómo saber si tengo apnea del sueño.

Qué puede mostrarte SleepTrace sobre estas noches

SleepTrace escucha la noche con el micrófono del móvil y estima las fases del sueño a partir del sonido, como estimación y no como medida clínica. No detecta calambres ni movimientos de las piernas, y no sabe en qué postura estás, así que no puede decirte cuándo ocurrieron ni cuál los provoca. Lo que sí puede ayudarte es ver cómo se reparte tu noche para contrastarlo con un pequeño diario (hora del calambre, qué hiciste esa tarde). Si además roncas, guarda clips de ronquidos, tos y habla con su hora y su valor máximo en decibelios, y muestra posibles pausas respiratorias solo como marcas de hora, sin clip, como cribado. El plan gratuito incluye el seguimiento nocturno y 3 clips al mes. Está disponible para iPhone y Android; mientras graba, la aplicación debe seguir abierta y el móvil, en el cargador.

Preguntas frecuentes

Lo que recogen las revisiones es estirar suavemente el músculo hasta que ceda: sentado con la pierna estirada, llevar la punta del pie hacia ti, o de pie apoyando el talón. Caminar unos pasos o aplicar calor suave son consejos habituales sin ensayos que los comparen.

No hay una causa única demostrada. Los estudios los asocian a edad, mal sueño, enfermedades como hipertensión o artritis, y a algunos fármacos de uso común. Estirar antes de dormir tiene respaldo parcial para reducirlos.

Por lo general no. El calambre típico dura de segundos a 10 minutos y afecta a pantorrilla o pie. Conviene consultar si hay hinchazón, enrojecimiento o calor en una sola pierna, debilidad, pérdida de sensibilidad o calambres muy frecuentes.

En un ensayo con 80 adultos de más de 55 años, estirar gemelos e isquiotibiales cada noche durante seis semanas redujo 1,2 calambres por noche más que no hacer nada. Otra revisión considera contradictoria la evidencia de los estiramientos.

No. El calambre es una contracción brusca y dolorosa del músculo; las piernas inquietas son una sensación incómoda con necesidad de mover que se alivia moviéndose.

No. No registra movimientos ni la postura de las piernas; solo escucha el sonido de la noche y estima las fases del sueño.

SleepTrace es una app de bienestar, no un producto sanitario. Este artículo es información general, no consejo médico. Si tus síntomas son frecuentes, intensos o te preocupan, habla con un médico.


Para un diario de calambres de dos semanas, SleepTrace aporta la otra columna: cómo fue cada noche en fases estimadas a partir del sonido, con ronquidos y tos marcados con su hora. No mide movimiento ni contracciones, así que el calambre lo apuntas tú. El seguimiento nocturno es gratuito.

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