Los síntomas del insomnio son nocturnos (tardar en dormirse, despertarse durante la noche, despertar demasiado pronto, sueño que no descansa) y diurnos (cansancio, peor rendimiento, peor calidad de vida). Un estudio con 4.065 personas en España encontró que el 20,8 % tenía al menos un síntoma tres noches por semana o más y el 6,4 % cumplía criterios de trastorno de insomnio. En un metaanálisis, las personas con insomnio rindieron peor en memoria y resolución de problemas, pero no en tareas de atención. Ni los ronquidos fuertes con pausas ni los movimientos de las piernas durante la noche son insomnio, y piden otra valoración.
«No duermo» puede querer decir tres cosas bastante distintas: que no te duermes, que te despiertas y no puedes volver a dormir, o que duermes y te levantas como si no hubieras dormido. Aquí se ordenan los síntomas del insomnio, de noche y de día, con tres añadidos que suelen faltar en las listas: qué ritmo y qué duración hacen falta para hablar de insomnio, qué muestran los tests cuando se mide lo que la persona nota en la cabeza y qué otras causas de sueño malo se parecen y conviene descartar.
Los síntomas del insomnio empiezan de noche y se pagan de día
De noche, el insomnio nocturno puede presentarse de tres maneras: dificultad para dormirse, para mantenerse dormido o despertar demasiado pronto, y puede sumarse la sensación de que el sueño no ha descansado. En la encuesta española de Ohayon y Sagales (4.065 personas de 15 años o más), la dificultad para mantener el sueño fue el síntoma más frecuente. Quienes se despertaban demasiado pronto describían con frecuencia la percepción de luz y un sueño «demasiado corto», y quienes no sentían que el sueño reparara solían alargarlo en los días libres. Son rasgos que ayudan a distinguir qué tipo de problema es, y que se desarrollan en tipos de insomnio.
De día, la factura tiene tres capítulos que la investigación ha medido. El primero es el trabajo: en una encuesta telefónica con 7.428 empleados de EE. UU., el insomnio se asoció con una pérdida de rendimiento laboral equivalente a 11,3 días al año, que bajaba a 7,8 al ajustar por otras 26 enfermedades; con las ausencias no hubo asociación significativa. El segundo es la calidad de vida: una revisión de Kyle y colaboradores concluye que el insomnio afecta a áreas diversas, físicas, sociales y emocionales, y que tanto los tratamientos farmacológicos como los no farmacológicos mejoraron, en distinto grado, algunas de esas áreas. El tercero es la cabeza, que merece su propio apartado.
Ohayon MM, Sagales T. Prevalence of insomnia and sleep characteristics in the general population of Spain. Sleep Med 2010. PMID 21093362
Kessler RC, Berglund PA, Coulouvrat C y cols.. Insomnia and the performance of US workers: results from the America insomnia survey. Sleep 2011. PMID 21886353
Kyle SD, Morgan K, Espie CA. Insomnia and health-related quality of life. Sleep Med Rev 2010. PMID 19962922
Cuánto tiene que durar y repetirse para contar
Una mala noche no es insomnio, y tres tampoco. La pregunta de cuándo se considera insomnio se desarrolla en tipos de insomnio; aquí van las medidas. En la práctica clínica (ICSD-3, DSM-5) se habla de insomnio crónico con al menos tres noches por semana durante al menos tres meses; los estudios usan a menudo un criterio más estricto (Lichstein: 31 minutos o más de dificultad para dormirse o mantenerse dormido, tres noches por semana, seis meses). Los sistemas diagnósticos formales (DSM-IV, ICSD, CIE-10) no ofrecían, según Lichstein, criterios cuantitativos adecuados, y por eso la investigación usa los suyos. Lo que sí se mide con facilidad es la intensidad: el Índice de Gravedad del Insomnio (siete preguntas) tuvo en una muestra de la población general de 959 personas un punto de corte óptimo de 10 para detectar insomnio.
Y los números de España ayudan a ponerlo en perspectiva. En la encuesta de Ohayon y Sagales, el 20,8 % de las personas declaraba al menos un síntoma de insomnio tres noches por semana o más (23,9 % de las mujeres, 17,6 % de los hombres), y el 6,4 % cumplía criterios de trastorno de insomnio del DSM-IV. Tener síntomas es frecuente; que lleguen a ser un trastorno, mucho menos. La diferencia entre un número y otro suele ser el peso en el día. La clasificación completa y la pregunta de cuándo se considera insomnio crónico están en insomnio crónico grave.
Sateia MJ. International classification of sleep disorders-third edition: highlights and modifications. Chest 2014. PMID 25367475
Lichstein KL, Durrence HH, Taylor DJ, Bush AJ, Riedel BW. Quantitative criteria for insomnia. Behav Res Ther 2003. PMID 12643966
Morin CM, Belleville G, Bélanger L, Ivers H. The Insomnia Severity Index: psychometric indicators to detect insomnia cases and evaluate treatment response. Sleep 2011. PMID 21532953
Qué significa insomnio: cuatro definiciones, cuatro cifras
¿Qué significa insomnio? Depende de quién lo mida. Ohayon revisó más de 50 estudios con muestras de población general y encontró que se usan cuatro definiciones, y cada una da una cifra distinta. Con un solo síntoma (tardar en dormirse, despertarse de noche o madrugar de más) cumple alrededor de un tercio de la población. Si se exige además que haya consecuencias de día, la cifra baja a entre el 9 % y el 15 %. La insatisfacción con el sueño afecta al 8-18 %, y un diagnóstico formal según el DSM-IV, a un 6 %. En las cuatro, las mujeres puntúan más alto que los hombres; los síntomas aumentan con la edad, mientras que la insatisfacción y el diagnóstico cambian poco.
Lo que es un insomnio, por tanto, no se contesta con un número: «tengo síntomas» y «tengo un trastorno» son preguntas distintas, y entre una y otra hay mucha gente que duerme mal sin cumplir todos los criterios. Para situarte en casa, cuatro preguntas bastan como primera orientación, y muchas personas las teclean sin tildes, «como saber si tengo insomnio», sin saber por dónde empezar:
- ¿Tardas en dormirte, o pasas despierto de madrugada, 31 minutos o más?
- ¿Te pasa tres noches o más por semana?
- ¿Llevas así tres meses o más?
- ¿Te condiciona el día siguiente (cansancio, ánimo, concentración)?
Cuatro síes no son un diagnóstico, pero sí una razón sólida para pedir cita y llevar el diario de dos semanas del final. Con menos síes, el problema puede ser real igualmente: lo decide cuánto pesa en tu vida, no la suma.
Ohayon MM. Epidemiology of insomnia: what we know and what we still need to learn. Sleep Med Rev 2002. PMID 12531146
La memoria y la atención: lo que notas y lo que miden los tests
Casi todas las personas con insomnio se quejan de la cabeza: olvidos, falta de concentración, torpeza para resolver cosas. Los tests, sin embargo, han dado resultados menos claros de lo que se esperaría. Fortier-Brochu y colaboradores reunieron 24 estudios con 639 personas con insomnio primario y 558 buenos durmientes. Encontraron peores resultados, de tamaño pequeño a moderado, en memoria episódica (efecto -0,51), resolución de problemas (-0,42), manipulación en la memoria de trabajo (-0,42) y retención en la memoria de trabajo (-0,22). En cambio, no hubo diferencias significativas en tareas de atención, ni en alerta, tiempo de reacción o atención sostenida, ni en el funcionamiento cognitivo general, ni en los procesos perceptivos y psicomotores.
Hay que leerlo con cuidado. Que los tests no encuentren diferencias en la atención no significa que la persona la exagere. Los autores piden medidas más cercanas a la vida real y no consideran que los hallazgos estén cerrados. Y la percepción del sueño juega su papel: las personas con insomnio tienden a sobrestimar lo que tardan en dormirse y a subestimar lo que duermen.
Fortier-Brochu E, Beaulieu-Bonneau S, Ivers H, Morin CM. Insomnia and daytime cognitive performance: a meta-analysis. Sleep Med Rev 2012. PMID 21636297
Síntomas de insomnio por estrés y por ánimo bajo
Los síntomas de insomnio por estrés son, sobre todo, los mismos que cualquier otro insomnio: la diferencia está en lo que los dispara, y eso se ve en el contexto, no en la lista. Hay una relación mejor estudiada, la del ánimo. Baglioni y colaboradores reunieron 21 estudios longitudinales: el insomnio al inicio predecía la depresión después, con un odds ratio de 2,60 (IC 95 % 1,98-3,42) con el modelo de efectos aleatorios y de 2,10 (1,86-2,38) con el de efectos fijos. Dicho de forma sencilla, las personas con insomnio sin depresión tenían el doble de riesgo de desarrollarla que las que dormían bien. Es una asociación entre estudios que no siempre controlaban otras variables, no un destino.
Por eso conviene mirar el ánimo junto con el sueño, y no solo cuando el sueño ya es un desastre.
Baglioni C, Battagliese G, Feige B, Spiegelhalder K, Nissen C, Voderholzer U, Lombardo C, Riemann D. Insomnia as a predictor of depression: a meta-analytic evaluation of longitudinal epidemiological studies. J Affect Disord 2011. PMID 21300408
Qué produce el insomnio en las mujeres
Qué produce el insomnio en las mujeres no tiene una sola respuesta, pero sí un punto de partida claro: es más frecuente. Un metaanálisis que reunió 31 trabajos epidemiológicos y analizó a 1.265.015 participantes encontró un riesgo relativo de 1,41 (intervalo del 95 %: 1,28 a 1,55) de insomnio en mujeres frente a hombres, y la diferencia crecía con la edad. En el seguimiento canadiense de cinco años, el 17,6 % de las mujeres que dormían bien al inicio desarrolló un síndrome de insomnio, frente al 10,1 % de los hombres.
Una revisión de 2018 describe un entramado de factores biológicos, psicológicos y sociales que pesan de forma distinta a lo largo de la vida, no una causa única. Algunas de esas etapas tienen su propio artículo aquí: el insomnio premenstrual, la premenopausia, el embarazo y el posparto. Los síntomas de la noche se parecen a los de los hombres; lo que cambia es el contexto. Si lo que notas se repite sobre todo en una fase concreta, anótalo en el diario: ese patrón es la mejor pista para la consulta.
Zhang B, Wing YK. Sex differences in insomnia: a meta-analysis. Sleep 2006. PMID 16453985
Suh S, Cho N, Zhang J. Sex Differences in Insomnia: from Epidemiology and Etiology to Intervention. Curr Psychiatry Rep 2018. PMID 30094679
Morin CM, Jarrin DC, Ivers H, Mérette C, LeBlanc M, Savard J. Incidence, Persistence, and Remission Rates of Insomnia Over 5 Years. JAMA Netw Open 2020. PMID 33156345
Lo que parece insomnio y no lo es del todo
La guía europea de insomnio recuerda que la valoración debe incluir preguntas sobre salud física y mental, y reserva la polisomnografía para cuando se sospecha otro trastorno del sueño, como movimientos periódicos de las piernas o un trastorno respiratorio. En términos de síntomas: si el sueño malo viene con ronquidos fuertes y pausas, jadeos o somnolencia que te vence de día, la pregunta no es solo de insomnio y está tratada en cómo saber si tengo apnea del sueño. Si lo que ocurre son movimientos de las piernas durante la noche, tampoco encaja del todo en el insomnio.
Un detalle más sobre la distinción entre cansancio y sueño. Las personas con insomnio suelen sentirse agotadas y, sin embargo, no siempre se duermen cuando tienen ocasión. Un estudio con 122 pacientes con insomnio primario halló solo correlaciones débiles (-0,20 a -0,25) entre la percepción del sueño nocturno y la rapidez para dormirse en siestas de laboratorio, y los autores sugieren que la hiperactivación de las veinticuatro horas podría tener un papel clave en el insomnio. Es un solo estudio, pero recuerda que cansancio y somnolencia no son lo mismo.
Riemann D, Baglioni C, Bassetti C y cols.. European guideline for the diagnosis and treatment of insomnia. J Sleep Res 2017. PMID 28875581
Huang L, Zhou J, Li Z, Lei F, Tang X. Sleep perception and the multiple sleep latency test in patients with primary insomnia. J Sleep Res 2012. PMID 22738735
Un diario de dos semanas para ordenar los síntomas
Ordenar los síntomas ayuda a la consulta. Apunta durante dos semanas a qué hora te acuestas, cuánto crees que tardas en dormirte, cuántas veces te despiertas, a qué hora te levantas y cómo es el día siguiente (cansancio, ánimo, concentración). Añade lo que toma o bebe la persona por la tarde y la noche, y lo que ve quien duerme contigo. Con eso, la cita rinde mucho más.
Consulta sin demora si los síntomas llevan más de tres meses y te condicionan el día, si hay ánimo muy bajo o pérdida de interés casi cada día, ronquidos fuertes con pausas o jadeos, o sueño que te vence durante el día. Con ideas de hacerte daño, el 024 (línea de atención a la conducta suicida) o el 112 atienden a cualquier hora.
SleepTrace escucha la noche con el móvil: solo recoge sonido y, a partir de él, estima las fases del sueño. Reconoce ronquidos, habla y tos, y guarda clips cortos de esos sonidos (en el plan gratuito se pueden reproducir 3 al mes); también muestra un indicador de apnea del sueño como cribado, sin diagnóstico. La aplicación debe quedarse abierta, con el móvil en el cargador. No diagnostica insomnio, pero unas semanas de noches estimadas pueden acompañar al diario.
Preguntas frecuentes
De noche: dificultad para dormirse, para mantenerse dormido o despertar demasiado pronto, a veces con la sensación de que el sueño no ha descansado. De día: cansancio, peor rendimiento y peor calidad de vida. En la encuesta española de Ohayon y Sagales, la dificultad para mantener el sueño fue el síntoma más frecuente.
Una noche mala no lo es. En la práctica clínica (ICSD-3, DSM-5) se habla de insomnio crónico con al menos tres noches por semana durante al menos tres meses; los estudios usan a menudo un criterio más estricto (Lichstein: 31 minutos o más, tres noches por semana, seis meses). En una encuesta con 4.065 personas en España, el 20,8 % tenía algún síntoma tres noches por semana o más, y el 6,4 % cumplía criterios del DSM-IV.
En un metaanálisis con 24 estudios, las personas con insomnio primario rindieron peor en memoria episódica, resolución de problemas y memoria de trabajo (efectos de -0,22 a -0,51), pero no en las tareas de atención. Los autores piden medidas más cercanas a la vida real.
No necesariamente. Los síntomas pueden ser los mismos; lo que cuenta es cuánto duran y cuánto pesan en el día. Si llevan más de tres meses y te condicionan, o si hay ánimo bajo, conviene consultar: el insomnio sin depresión se asoció en un metaanálisis con el doble de riesgo de desarrollarla.
Los ronquidos fuertes con pausas o jadeos y la somnolencia que vence de día apuntan a otros trastornos del sueño, como la apnea, y las guías europeas reservan la polisomnografía para esos casos. Si los notas, consúltalo.
Es la dificultad para dormirse, mantenerse dormido o no descansar, con consecuencias de día cuando se habla de trastorno. Según la revisión de Ohayon (más de 50 estudios), cumple algún síntoma alrededor de un tercio de la población, el 9-15 % si hay consecuencias de día y un 6 % según el diagnóstico del DSM-IV.
Cuatro preguntas ordenan la primera impresión: si tardas o pasas despierto 31 minutos o más, si ocurre tres noches por semana o más, si dura tres meses o más y si te condiciona el día. Si respondes que sí a las cuatro, merece una consulta; el médico puede usar el Índice de Gravedad del Insomnio, donde 10 puntos fue el mejor corte para detectar casos.
No hay una causa única: se combinan factores biológicos, psicológicos y sociales que cambian con la edad y las etapas de la vida. Lo que sí está medido es la frecuencia: en un metaanálisis con más de un millón de personas, el riesgo fue 1,41 veces mayor en mujeres que en hombres. Si el patrón se repite en una fase concreta, apúntalo en el diario y llévalo a la consulta.
SleepTrace es una app de bienestar, no un producto sanitario. Este artículo es información general, no consejo médico. Si tus síntomas son frecuentes, intensos o te preocupan, habla con un médico.
Para contar como insomnio, las malas noches tienen que repetirse, y eso solo se ve con registro. SleepTrace guarda cada noche con sus fases estimadas, ronquidos y posibles pausas respiratorias con su hora, y así ves cuántas veces se repite. No mide la memoria, la atención ni el ánimo, que son los síntomas de día. El plan gratuito incluye el seguimiento nocturno.
Escucha tu propia noche. SleepTrace convierte una noche de audio en tus fases de sueño y los sonidos que hiciste. Funciona sin wearable, mejor con uno. Tu móvil en la mesilla basta para empezar. Descargar para iPhone y Android →