El médico para los ronquidos suele empezar siendo el de familia, que valora síntomas y deriva: a neumología o a una unidad del sueño si hay sospecha de apnea, al otorrino si hay un problema nasal o de garganta, y a un dentista con formación en sueño si se plantea una férula. Una guía de 2017 recomienda confirmar la apnea con polisomnografía o con una prueba domiciliaria adecuada, y no con cuestionarios. Llevar grabaciones de varias noches y el testimonio de quien te oye hace la consulta más útil.
Tu pareja te dice que roncas, que a veces te callas y luego resoplas, y que ya no puede más. Pides cita. Y entonces aparece la duda que paraliza a mucha gente: ¿a quién se le cuenta esto? ¿Al médico de cabecera, a un otorrino, a un neumólogo, a un dentista? Los cuatro intervienen, en distinto momento y por distintas razones, y el orden importa más de lo que parece.
Aquí se explica el reparto habitual, qué pruebas hay y qué decidió el estudio español que comparó la poligrafía en casa con el hospital, qué ofrece el tratamiento según el resultado, y qué conviene llevar para que la consulta no se quede en «ya lo veremos». Habla de adultos. Si es un niño el que ronca, el camino pasa por el pediatra.
El médico para los ronquidos suele ser el de familia, y desde ahí te derivan
En el sistema público, la puerta de entrada es el médico de familia, que pregunta por el ronquido, el sueño de día, el peso, el alcohol y la medicación, mide cuello y tensión arterial, y decide si basta con consejo o si hace falta una prueba. Desde ahí, el reparto más habitual es este, aunque varía según el hospital:
- Neumología o unidad del sueño: la sospecha de apnea, el estudio del sueño y la CPAP, si llega el caso.
- Otorrinolaringología: la nariz, la garganta y la anatomía de la vía aérea, y la cirugía cuando está indicada.
- Dentista con formación en sueño: la férula de avance mandibular, con revisión de la mordida.
No hace falta saber de antemano a cuál de ellos ir. Si ya sospechas apnea por las pausas y el sueño de día, mira cómo saber si tengo apnea del sueño; si tu duda es cuándo es serio, ronquidos y apneas, cuándo son peligrosos lo explica.
Las dos formas más cortas de plantear la duda, «médico ronquidos» y «especialistas apnea del sueño», suelen esconder lo mismo: no saber a quién llamar primero. La secuencia práctica es corta: médico de familia, prueba del sueño si hay sospecha de apnea y, solo entonces, el especialista que corresponda según el resultado (neumología o unidad del sueño, otorrinolaringología o dentista con formación en sueño). Saltarse la prueba para ir directo al especialista de moda suele alargar el camino.
Qué pruebas se hacen: poligrafía en casa o polisomnografía en el hospital
La guía de 2017 de la Academia Americana de Medicina del Sueño sobre diagnóstico de apnea obstructiva fija el marco. La polisomnografía, el estudio completo de una noche con registro de ondas cerebrales, respiración y oxígeno, es la prueba estándar. Para adultos sin complicaciones y con síntomas que indican riesgo de apnea moderada o grave, recomienda que se use la polisomnografía o una prueba domiciliaria con un equipo técnicamente adecuado. Pide polisomnografía, y no la domiciliaria, en enfermedades cardiorrespiratorias significativas, posible debilidad muscular respiratoria, sospecha de hipoventilación, uso crónico de opioides, antecedente de ictus o insomnio grave. Si una prueba domiciliaria es negativa, no concluyente o técnicamente inadecuada, hay que hacer polisomnografía. Y recomienda no usar herramientas clínicas, cuestionarios o algoritmos de predicción para diagnosticar apnea sin una de esas pruebas.
Dentro de ese marco, en España hay un estudio relevante: una red de ocho hospitales asignó al azar a pacientes con sospecha de apnea al protocolo de poligrafía respiratoria domiciliaria y al de polisomnografía hospitalaria. De 366 pacientes aleatorizados, 348 completaron el protocolo. Con un punto de corte de 10 eventos por hora, la poligrafía domiciliaria tuvo una sensibilidad del 87 % y una especificidad del 86 %, y su coste fue la mitad que el de la polisomnografía. Los autores la proponen como alternativa en la sospecha de apnea, con transmisión telemática de datos para quien vive lejos o se mueve con dificultad.
Es normal que te propongan una prueba en casa con un aparato que te llevas, y es normal que, si el resultado no es claro o tienes otra enfermedad, te citen a una noche de hospital. Ninguna de las dos es un diagnóstico hecho con cuestionarios.
Kapur VK, Auckley DH, Chowdhuri S, Kuhlmann DC, Mehra R, Ramar K, Harrod CG. Clinical Practice Guideline for Diagnostic Testing for Adult Obstructive Sleep Apnea: An American Academy of Sleep Medicine Clinical Practice Guideline. J Clin Sleep Med 2017. PMID 28162150
Masa JF, Corral J, Pereira R, Duran-Cantolla J, Cabello M, Hernández-Blasco L, Monasterio C, Alonso A, Chiner E, Rubio M, Garcia-Ledesma E, Cacelo L, Carpizo R, Sacristan L, Salord N, Carrera M, Sancho-Chust JN, Embid C, Vázquez-Polo FJ, Negrín MA, Montserrat JM. Effectiveness of home respiratory polygraphy for the diagnosis of sleep apnoea and hypopnoea syndrome. Thorax 2011. PMID 21602541
Qué se pregunta y qué se mide: el sueño de día cuenta tanto como el índice
En la consulta es habitual pasar un cuestionario de somnolencia, la escala de Epworth, que puntúa de 0 a 24 la facilidad para dormirse en situaciones cotidianas. El ensayo español de 725 pacientes que citamos en la guía de la máquina usó una puntuación de 10 o menos para definir a quien no tiene sueño de día. El motivo de preguntarlo es que dos personas con el mismo índice de apneas pueden salir de la consulta con consejos distintos si una está agotada y la otra no, y que el tratamiento que se ofrece, y a veces cuándo, depende de ese dato. Mientras se espera la cita, ese cansancio se puede ir anotando: a qué horas aparece y en qué situaciones.
La escala de Epworth tiene un límite que pocos conocen. En el estudio original, con 180 adultos (30 controles sanos y 150 pacientes con distintos trastornos del sueño), la puntuación distinguía a los controles de los pacientes con apnea obstructiva, narcolepsia o hipersomnia idiopática y se correlacionaba con el índice de alteración respiratoria; en cambio, los pacientes que solo roncaban puntuaban igual que los controles. Dicho en la consulta: un Epworth bajo no descarta que el ronquido merezca valoración, y si quien duerme contigo ve pausas, eso pesa más que tu puntuación.
Johns MW. A new method for measuring daytime sleepiness: the Epworth sleepiness scale. Sleep 1991. PMID 1798888
Barbé F, Durán-Cantolla J, Sánchez-de-la-Torre M, Martínez-Alonso M, Carmona C, Barceló A, Chiner E, Masa JF, Gonzalez M, Marín JM, Garcia-Rio F, Diaz de Atauri J, Terán J, Mayos M, de la Peña M, Monasterio C, del Campo F, Montserrat JM, Spanish Sleep And Breathing Network. Effect of continuous positive airway pressure on the incidence of hypertension and cardiovascular events in nonsleepy patients with obstructive sleep apnea: a randomized controlled trial. JAMA 2012. PMID 22618923
El tratamiento para ronquidos según lo que salga
El tratamiento para ronquidos depende de si es ronquido simple o apnea, y de cuánta. Para el ronquido sin apnea, la guía de 2015 recomienda que el médico del sueño prescriba una férula de avance mandibular a quien pida tratamiento; está en la guía de la férula. Perder peso, dormir de lado y reducir el alcohol por la noche entran en el consejo habitual (lo desarrollamos en solucionar ronquidos). Para la apnea, la presión positiva es el tratamiento de referencia, y hay alternativas en quien no la tolera.
La cirugía merece un apartado. Una revisión sistemática de 2009 no encontró evidencia de efecto de la uvulopalatoplastia con láser ni de la radiofrecuencia sobre el ronquido, la apnea o la calidad de vida, y recogió efectos secundarios persistentes en cerca de la mitad de los pacientes tras la cirugía clásica del paladar. Y la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud, en el texto consolidado del Real Decreto 1030/2006 (consultado el 21 de octubre de 2026), excluye expresamente la cirugía del ronquido, salvo que se confirme un síndrome de apnea obstructiva asociado a deformidades anatómicas de las vías aéreas superiores o a alteraciones maxilofaciales (texto en el BOE). Lo que haga cada comunidad más allá de eso queda fuera de este texto.
Ramar K, Dort LC, Katz SG, Lettieri CJ, Harrod CG, Thomas SM, Chervin RD. Clinical Practice Guideline for the Treatment of Obstructive Sleep Apnea and Snoring with Oral Appliance Therapy: An Update for 2015. J Clin Sleep Med 2015. PMID 26094920
Franklin KA, Anttila H, Axelsson S, Gislason T, Maasilta P, Myhre KI, Rehnqvist N. Effects and side-effects of surgery for snoring and obstructive sleep apnea--a systematic review. Sleep 2009. PMID 19189776
Quién hace qué si te plantean una férula
La guía de 2015 de las academias americanas de medicina del sueño y de odontología del sueño reparte los papeles con claridad. El médico del sueño es quien prescribe la férula, tanto para el ronquido sin apnea como para la apnea en quien no tolera la CPAP. El dentista cualificado es quien elige y ajusta un aparato a medida y regulable (la guía sugiere esta opción frente a los aparatos no personalizados), y quien vigila los efectos en los dientes y la mordida. Después, el médico del sueño repite una prueba del sueño para confirmar que funciona. En la práctica, esto significa que una férula comprada sin pasar por ninguno de los dos se salta justo los pasos que la guía recomienda.
Qué llevar a la consulta
El médico solo tiene lo que le cuentes. Y lo que se cuenta del ronquido suele ser poco fiable: quien ronca no se oye, y quien lo oye tras una noche en vela recuerda lo peor. Lo que ayuda es concreto:
- Desde cuándo roncas y si ha cambiado con el peso, el alcohol o la postura.
- Qué ve quien duerme contigo: pausas, jadeos, resoplidos, si te mueves mucho.
- Cómo estás de día: sueño, cabezadas al volante, dolores de cabeza al despertar.
- La medicación que tomas y el alcohol de la última semana.
- Una grabación de varias noches, más útil que una frase.
Lo que SleepTrace puede aportar es un patrón de varias noches: tramos de ronquido con su hora y un clip corto de los ronquidos detectados (en el plan gratuito se pueden reproducir 3 clips al mes), más posibles pausas respiratorias señaladas con su hora, sin clip. No mide el oxígeno, no sustituye a un estudio del sueño y no diagnostica. Aun así, cambia el tipo de conversación: en vez de que lo cuente otro, tienes un silencio de este tamaño a esta hora.
Para saber qué cambiar y qué no antes de pedir cita, hay un repaso de los productos antirronquidos y su respaldo.
Cuándo no esperar a la cita
Consulta pronto, sin esperar semanas, si hay pausas respiratorias observadas, jadeos o ahogos al dormir, sueño excesivo de día, te duermes conduciendo, tienes dolor de cabeza al despertar o la tensión alta es difícil de controlar. Si hay dolor en el pecho, falta de aire intensa o desmayos, es una urgencia. SleepTrace no es un producto sanitario y no diagnostica apnea.
Preguntas frecuentes
Lo habitual es empezar por el médico de familia, que valora el ronquido y decide a quién derivarte: neumología o una unidad del sueño si sospecha apnea, otorrinolaringología si hay un problema de nariz o garganta, y un dentista con formación en sueño si se plantea una férula. El reparto varía según el hospital.
Con polisomnografía o con una prueba domiciliaria con equipo adecuado, según el caso. Una guía de 2017 recomienda no diagnosticar con cuestionarios ni algoritmos solos. En un estudio español de 348 pacientes, la poligrafía domiciliaria tuvo sensibilidad del 87 % y especificidad del 86 % y costó la mitad que la polisomnografía.
Depende de si es ronquido simple o apnea. Para el ronquido simple, una guía de 2015 recomienda una férula de avance mandibular; también cuentan el peso, la postura y el alcohol. Para la apnea, la presión positiva es el tratamiento de referencia. Para la cirugía, las revisiones no muestran efecto del láser ni de la radiofrecuencia.
La cartera común del Sistema Nacional de Salud excluye la cirugía del ronquido, salvo que se confirme apnea obstructiva asociada a deformidades anatómicas de las vías aéreas superiores o alteraciones maxilofaciales. Lo que haga cada comunidad autónoma además de eso queda fuera de este texto.
Desde cuándo roncas, lo que observa quien duerme contigo, cómo estás de día, tu medicación y una grabación de varias noches. Una grabación con hora y intensidad de los tramos aporta más que decir que roncas mucho.
Según la guía de 2015 de las academias americanas de medicina del sueño y de odontología del sueño, la prescribe el médico del sueño y la ajusta un dentista cualificado con un aparato a medida y regulable, que además vigila los efectos en los dientes y la mordida. Después, el médico repite una prueba del sueño para confirmar que funciona.
No. En el estudio original de la escala, los pacientes que solo roncaban puntuaban igual que los controles, y la puntuación se relacionaba con la apnea. Si alguien ve pausas en tu respiración, eso pesa más que la puntuación del cuestionario.
SleepTrace es una app de bienestar, no un producto sanitario. Este artículo es información general, no consejo médico. Si tus síntomas son frecuentes, intensos o te preocupan, habla con un médico.
Antes de la poligrafía o del estudio en el hospital, el médico te preguntará cuánto roncas y qué se nota. Con SleepTrace puedes llevar fragmentos grabados de varias noches, con su hora, y el indicador de cribado de apnea, que no es un diagnóstico. No sustituye a la prueba; ayuda a que la consulta salga mejor preparada.
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